Los templos de Angkor, Camboya
Devorados por la frondosa selva camboyana se
encuentran los templos budistas que son la prueba viva del dominio y
grandiosidad de la dinastía asiática del khmer. Ángor fue levantada en el siglo
XII y se dice que puedo llegar a albergar a una población de casi medio millón
de personas en sus más de 200 kilómetros cuadrados.
La
mejor forma de visitar sus decenas de templos de todos los tamaños es llegando
a la cercana ciudad de Sien Riel
y alquilar una motocicleta
Lalibela, Etiopía
Etiopía es un tesoro histórico que está totalmente
infravalorado a nivel mundial. Aunque el número de visitantes aumenta cada año,
son muy pocos los que se aventuran a descubrir un país que tiene el honor de
ser el único en África que no sufrió la colonización en europea, haciendo de su
cultura un icono único en todo el continente negro.
La joya de la corona etíope es la ciudad de
Lalibela. Levantada a 2600 metros sobre el nivel del mar, entre inhóspitas e
inaccesibles montañas, tiene la particularidad de poseer un gran número de
iglesias cristianas excavadas en la roca. La mayoría de ellas fueron
construidas entre los siglos XI y XIII, nada de extrañar, teniendo en cuenta
que el cristianismo llegó a Etiopía en el siglo IV.
Bet Maryam, Bet Abba Libanos y Bet Danaghel son
sólo algunos ejemplos de una historia que permanece oculta a gran parte del
mundo occidental.
Machu Picchu, Perú
El halo de misterio y heroísmo que rodea a esta
ciudad inca, situada entre los promontorios de las montañas de Machu Picchu y
Huayna Picchu, ha dado lugar a multitud de leyendas desde que se descubrieran
sus ruinas al mundo occidental, a principios del siglo XX.
Se trata de una ciudadela de piedra, donde se
encuentran numerosas edificaciones religiosas y casas nobles que indican que
pudo ser utilizada como residencia de altos mandatarios incas. Cuando los
españoles conquistaron la cercana y poderosa Cuzco, muchos incas buscaron
refugio en Machu Picchu, erigiéndose como último bastión de resistencia.
Su historia, junto con su impactante entorno
natural, ha hecho que se convierta en uno de los destinos más famosos del
mundo. Si tenéis tiempo suficiente, lo mejor es complementar vuestra visita con
la ciudad de Cuzco y la legendaria caminata conocida como el Camino Inca.
Playas de Normandía, Francia
No verás catedrales u otras grandes y trabajadas
edificaciones en las playas de la costa francesa de Normandía. Sin embargo, la
importancia y el simbolismo histórico aquí se pueden comparar a la de los
lugares más emblemáticos del globo.
La Segunda Guerra Mundial, el conflicto más
sangriento e importante de la historia, tuvo su giro final tras el desembarco
de las tropas aliadas, el 6 de junio de 1944, en las playas cuyos nombres en
clave eran Utah, Omaha, Juno, Gold y Sword. Los acantilados y los magníficos
colores se unen a los museos y monumentos levantados en la zona para crear un
lugar que un amante de la historia no puede obviar.
Cataratas de Iguazú, Argentina y Brasil
En el caso de este escenario cinematográfico de la sublime
película _La Misión, _como suele pasar, la realidad supera a la ficción. El portento de la naturaleza que son las Cataratas de Iguazú está
en la lista de las 7 Maravillas Naturales del Mundo por derecho propio. Quédate
hipnotizado por la potente caída del agua en la Garganta del Diablo. Descubre
hasta más de 250 saltos de agua caminando por pasarelas sobre el río Iguazú,
surcando las aguas a bordo de lanchas o canoas, o adentrándote en la jungla como
los antiguos guaraníes.
El Salar de Uyuni, Bolivia
El mayor
desierto de sal del planeta -con
unos 10.600 kilómetros cuadrados- se encuentra a más de 3600 metros sobre el nivel del mar. Esto
hace que esta sábana blanca sin fin que es el Salar de Uyuni se llegue a
confundir con el cielo en el lejano horizonte.
Rodeado por una corona de montañas, la fina
capa de agua que cubre parte de su superficie produce bellos reflejos de nubes,
picos, y algún que otro espejismo, como en cualquier desierto que se precie. El
mejor momento para visitar el Salar de Uyuni es noviembre, mes de cría de las
tres especies de elegantes flamencos que habitan cerca de las múltiples lagunas
del lugar. Tampoco dejes de visitar la isla del Pescado, con sus
cactus de hasta 10 metros de altura y atardeceres de colores imposibles.
Cuevas de Waitomo, Nueva
Zelanda
Las Cuevas de Waitomo son uno de los innumerables atractivos naturales de la
Isla Norte del que, según el famoso director de cine Peter
Jackson, es el país más bello de la Tierra.
Este sistema de cuevas interconectadas tiene la extraña particularidad de estar
habitado por una especie de insectos de la familia de las luciérnagas –llamados
glow worms-
que sólo habitan en Nueva Zelanda y Australia.
Intérnate en una de las cuevas con el agua por las rodillas,
apaga la luz de tu casco y mira al techo. El espectáculo de ver cientos de
pequeñas luces azules y verdes sobre ti, como si se tratara de una noche estrellada al aire libre,
no tiene precio.